Fallas de Valencia
Ciudad de las artes y las ciencias Valencia
01, Mayo d 2017 
El Jardín Botánico y el de las Hespérides son una original combinación entre lo clásico y lo moderno
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El Jardín Botánico y el Jardín de las Hespérides


El Jardín Botánico de Valencia es de los más antiguos de España; se fundó oficialmente en el año 1567, y después de pasar por varias localizaciones se instaló definitivamente en su emplazamiento actual hace 205 años, en la Calle de Quart. En sus comienzos era un simple huerto de plantas curativas y medicinales, muy vinculado a los estudios de medicina. Es a partir de su traslado y del siglo XIX cuando empieza a tomar forma como un verdadero Jardín Botánico. Entonces se realizan los trazados de los pasillos, la ordenación de las plantas y árboles por familias y la recuperación y mejoramiento de las acequias de riego.

Durante el siglo XX , sobre todo durante la Guerra Civil Española, el Jardín sufrió lo suyo, como todos los españoles, pero con la restauración de la democracia la Universidad de Valencia decide llevar a cabo una reforma y rehabilitación integral del Jardín. Los objetivos fundamentales eran conservar las colecciones botánicas, abrirlo al público y continuar con la labor de investigación.


El Jardín Botánico es un lugar muy agradable, relativamente pequeño y perfecto para dar un paseo tranquilo y relajarse del ajetreo de la ciudad
Las construcciones más interesantes que hay dentro del Jardín son los invernaderos, el umbráculo y el edificio de investigación.
Los invernaderos se construyeron para sustituir a los originales que estaban muy deteriorados. Su objetivo era proteger las colecciones de plantas tropicales y subtropicales tanto del frío del invierno como del calor y el sol directo del verano.
Actualmente el Jardín cuenta con un umbráculo de estructura metálica que proporciona sombra gracias a unos toldos y con elementos decorativos de hierro fundido, que reproducen en la medida de lo posible los originales de zinc repujado.
El Jardín cuenta con un invernadero principal y cuatro invernaderos pequeños de 40 metros cuadrados de superficie cada uno
El moderno edificio de investigación era una verdadera necesidad para el Botánico; se construyó en el extremo sur del Jardín para no romper la armonía del conjunto, tanto del jardín como de la Calle de Quart y tiene una superficie total de 1.200 metros cuadrados.
Por lo que respecta a las colecciones de plantas, podemos decir que el Botánico de Valencia es bastante completo: tiene colecciones de flora valenciana, una rocalla de endemismos, plantas acuáticas, bosque de árboles adultos, céspedes y coníferas, flores, plantas medicinales y plantas trepadoras.
Debido al clima de Valencia las colecciones más completas e interesantes, son la colección de palmeras y la de captus y plantas crasas que son las dos especulares

Paralelo al Jardín Botánico, por el lado noroeste y con entrada por el Paseo de la Pechina y la Calle Beato Gaspar Bono se encuentra el Jardín de las Hespérides. Es un Jardín de construcción reciente y de superficie más pequeña que el Botánico. Lo más característico de este Jardín es que es radicalmente distinto al clasicismo que se respira en el Botánico y que tiene una concepción del paisajismo radicalmente moderno y rompedor en lo que se refiere al diseño de jardines.
La obra se realizo en el año 2000 y el proyecto fue encargado a una ingeniera técnica agrícola, María Teresa Santamaría, y a tres arquitectos: Antonio Gallud, Carlos Campos y Miguel Rey.

El Jardín de las Hespérides tiene una superficie de 4.700 metros cuadrados y fue galardonado con el Premio de Paisajísmo y Jardines del Colegio de Arquitectos de Valencia en el año 2000


Loa autores del proyecto se apartaron completamente de la idea al uso de un jardín con plantas y árboles repartidos por aquí y por allá, alguna que otra fuente y unos juegos para niños. Por el contrario, en un ejercicio de imaginación y riesgo, idearon un jardín como un espacio para los sueños, un marco donde se producía un contacto de las personas con una naturaleza domesticada y cómoda, amplia, accesible y preciosa.

La idea que orienta todo el proyecto: las Hespérides, fue retomada de la mitología clásica y adaptada a nuestros días. Como es bien sabido las hespérides son el símbolo de la fecundidad, las manzanas de oro que la diosa griega Hera había plantado en su jardín. Cuando Hércules se apodera de las manzanas de oro las Hespérides despertaron y se convirtieron en árboles: sauce, álamo y olmo.

El Jardín está en un espacio limitado, pero aprovecha el fondo escenográfico excepcional que le proporcionan las copas de los árboles maduros y altos del Jardín Botánico. Su superficie es básicamente plana con unas plataformas escalonadas donde hay grandes macetas con plantas de cítricos. También en la explanada hay una serie de setos que juegan con el espacio diáfano y rompen su monotonía. Entre los setos se da cabida al agua tan esencial en cualquier jardín mediterráneo. En uno de sus lados hay una pequeña fuente en la que la diosa griega Afrodita, protectora de los jardines, aparece, se refleja en un pérgola y recoge a los visitantes entre una vegetación de buganvillas y acantos.

En definitiva el Jardín de las Hespérides es un Jardín precioso, que envuelve al visitante en su belleza y es capaz de trasladarle al mundo de los sueños.